Blogia

R I O B I B Í - L I T E R A R I O

UN SENDERO HISTÓRICO Y ECOTURÍSTICO

UN SENDERO HISTÓRICO Y ECOTURÍSTICO

Los profesores Juan Carlos Puig Hernández y Fernando Medina Carrillo, ambos de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, han obtenido la aprobación de dicha institución para el desarrollo de un sendero ecoturístico e histórico que comunicaría al recintos de Arecibo y Utuado de la Universidad de Puerto Rico.  Este sendero transcurriría, según sus proponentes,  por algunas carreteras secundarias, trillos y senderos abandonados y algunos caminos vecinales históricos por los sectores La Planta, La Guinea, Cantagallo y otros de la municipalidad de Arecibo.  El sendero transcurriría por trillos y veredas que bordean o cruzan el Bosque Estatal del Barrio Río Abajo de Utuado, e  incluye también su paso por sectores del Barrio Santa Rosa, un barrio casi totalmente despoblado de Utuado. Atravesaría zonas del Cayuco y  Jácanas, en el Barrio Caguana de Utuado  y de Salto Arriba  donde ubica la Universidad de Puerto Rico en Utuado.

La exposición de este proyecto tan novedoso se llevó a cabo en la Universidad de Puerto Rico en Utuado durante la actividad llamada Casa Abierta Cultural que se celebró hace algunos días en este recinto.

Durante los pasados meses Puig Hernández y Medina Carrillo han andado y desandado las zonas boscosas de la frontera entre Utuado y Arecibo, han dialogado con campesinos y han recogido un tesoro de historias orales.  Han documentado, además, las ruinas de viviendas y el trazado de los viejos senderos. Todavía le quedan por eslabonar tramos a la ruta en  unas áreas en la Guinea y La Planta, en Arecibo, donde el sendero, como el del famoso cuento de Borges, se bifurca en las abras insondables que sólo los campesinos que llevan mucho tiempo viviendo en los sectores pueden descifrar.

El proyecto tal vez no sea el Camino de Santiago de nuestro país, como sugirió la Dra. Marisol Dávila, de UPR Utuado, pero sin duda abriría una ruta para el caminante, el observador de la naturaleza, el científico y el académico, el turista que gusta de la buena conversación con los campesinos.  Atravesaría áreas donde todavía perviven los estilos de vidas desconocidos en las zonas urbanas. El camino cruzaría parte de la zona kársica, que  es rica en especies vegetales y animales. Los proponentes estiman que una caminata de recinto a recinto, podría tomar unos tres días, incluyendo el tiempo que se tome en pernoctar  en la ruta.

Este novedoso proyecto sin duda necesita el apoyo de ciudadanos e instituciones del país, de manera que el sendero propuesto se conserve siempre limpio, sus accesos asegurados y garantizado el propósito cultural que le da vida. 

En una conferencia llevada a cabo en la Universidad de Puerto Rico en Utuado el profesor Medina Carrillo invitó a las autoridades del recinto utuadeño de la UPR para que contribuyan a darle vida a este proyecto, si posible a incorporar al recinto de Ponce de la UPR de manera que se pueda caminar de costa a costa, a través de toda la montaña y los valles norteños y sureños por el primer sendero ecológico de Puerto Rico. 

El autor es periodista, dirige la Oficina de Exalumnos en UPR Utuado

NOTICIARIO AFLOTE

NUEVO LIBRO SOBRE LÍDER FEMINISTA

 El libro Ricarda López de Ramos Casellas: Tizas, conciencia y sufragio de la historiadora Sandra A. Enríquez Seiders se presentará  el próximo 18 de noviembre de 2006 a las 7:30 p.m. en el Teatro Taboas de Manatí.  Se trata de una profunda investigación sobre la vida  de esta política, sufragista y líder magisterial. López de Ramos Casellas nació en Manatí y perteneció a una familia acomodada y destacada en la política de su pueblo. Tomó conciencia de la posición de inferioridad de la mujer con respecto al hombre, una posición que la sociedad patriarcal había perpetuado. Perteneció al llamado primer feminismo que dio la batalla por lograr una educación formal y el derecho al voto y su historia estaba oculta en la historia de Manatí, en la lucha por el sufragio femenino, en la del Partido Republicano y en la historia de la educación en Puerto Rico.Ricarda rompió con todos los patrones establecidos por la sociedad que le tocó vivir. Desafió el rol de la mujer abnegada dedicada a su esposo, sus hijos y sus labores domésticas propio de su época, para convertirse en una líder política, defensora de los derechos de la mujer y de sus compañeros/as maestros/as. En un mundo dominado por hombres logró abrirse paso y hacerse oír y respetar. El compromiso que tuvo para cada una de las organizaciones a las que perteneció fue auténtico. La Dra. Sandra Enríquez Seiders se desempeña como Catedrática Asociada de Historia y Humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Utuado donde dirige, además, la Revista Alborada y el Comité de Publicaciones Institucionales. 

UNA NUEVA EXPOSICIÓN DE MIGUEL ÁNGEL GUZMÁN

UNA NUEVA  EXPOSICIÓN DE  MIGUEL ÁNGEL GUZMÁN

UNA NUEVA  EXPOSICIÓN DE  MIGUEL ÁNGEL GUZMÁN El artista Miguel Ángel Guzmán, máximo exponente del arte indigenista  en Puerto Rico llevará a cabo una exposición de sus trabajos más recientes comenzando el 3 de noviembre hasta el 3 de diciembre de 2006. La exposición que comparte con el artista norteamericano Phil Sumpter, tendrá lugar en el Centro de Arte y Cultura del Municipio de Utuado, en la calle Dr. Cueto de dicho municipio (frente a la Escuela Superior Luis Muñoz Rivera). Hace tiempo esperábamos esta exposición de Miguel Angel Guzmán en Utuado, el pueblo que le vio nacer, en los montes del Barrio Caniaco y que se formó en su juventud, en la ciudad de Nueva York, en un ambiente de retos artísticos y existenciales y donde tuvo las oportunidades de convertir sus talentos naturales en destrezas que las academias y los estudios afinaron.  En los años  60 y  70 del pasado siglo fue una de los más valiosos y versátiles artistas de la comunidad puertorriqueña en Nueva York, según críticos de arte como Peter Bloch.  Desde comienzos de la década del 80 regresó a su lar nativo. Desde entonces ha desarrollado una obra pictórica que le destaca como uno de los más consecuentes y originales creadores de nuestra escena artística.La exposición que Miguel Ángel Guzmán lleva a cabo en la Casa de Arte y Cultura del Municipio de Utuado representa una excelente oportunidad para asistir a la presentación de un conjunto de  cuadros significativos en la pintura de este artista, y los temas recurrentes de su arte.  La muestra  de este artista utuadeño, con quien he compartido el diálogo  desde  hace un cuarto de siglo, es imprescindible para entender su trayectoria y aquellos signos que le dan validez a una sólida vocación artística que explora mitos y figuras de nuestros ancestros taínos  y las encarna en la conciencias social de nuestros días.  Como señalé en otra ocasión, Guzmán se reafirma como un intérprete de nuestros mitos aborígenes, pero los encarna en con pasión, compromiso y profunda visión artística, con las realidades de los seres humanos del Puerto Rico contemporáneo.  Esta muestra es un magnífico ejemplo de esta convergencia donde conviven mito y realidad.Esa referencialidad al mito taíno y al ser humano de hoy,  como trasfondo de nuestra existencia, y la explosión de colores que la enmarcan, son los signos que nos revelan al extraordinario artista que es Guzmán.  Son detalles que hacen su pintura única en nuestro país.  Son obras que la hermanan a grandes creadores del continente latinoamericano a este hijo de las montañas utuadeñas.  Su obra es  más que nada, un espejo provocador de nuestras rebeldías internas, de nuestras tragedias y esperanzas.  Esta exposición es una invitación al disfrute de un gran talento y una rigurosa vocación de un artista que ha leído como ninguno otros en las fuentes primigenias de nuestros orígenes  y ha sabido plasmar, con sabiduría, valor y gran talento, ese sentimiento de raza e identidad puertorriqueña. Miguel Ángel Guzmán se encuentra en el pináculo  de su creatividad como artista.  Les invitamos a echar una nueva mirada a su obra, siempre desafiante  y lúcida, como la de todo gran artista y luchador de nuestra cultura.

 

EL MINUTERO Y OTROS LABERINTOS

EL MINUTERO Y OTROS LABERINTOS

 NUEVO LIBRO DE ANGEL MALDONADO

El minutero y otros laberintos,  Ángel Maldonado Acevedo, Riobibí ediciones, septiembre 2006, San Juan, Puerto Rico.

 Haciendo realidad el pensamiento de Baltasar Gracián de que lo breve si bueno es dos veces nuevo, el poeta y periodista utuadeño Angel Maldonado Acevedo ha dado a la luz El minutero y otros laberintos.  El libro, que es la primera publicación de la  colección Riobibí ediciones, se inserta, dentro de la tradición literaria  que incorpora ficción y crónica, reflexión y narrativa.   Maldonado Acevedo había publicado anteriormente el poemario Memorial de otro tiempo (1998).  Su obra se encuentra dispersa en revistas de Puerto Rico y del extranjero.  En la década de 1970 fue cofundador de la Revista Literaria En el país de los tuertos. Su poesía ha sido premiada por el Ateneo de Ponce en dos ocasiones y por la Revista Ariadna de Madrid.            Su afición por el texto breve en prosa se remonta precisamente a los años de esa revista en los años 70.  Posteriormente, indica en una nota del libro, retomó el trabajo con textos breves los cuales son entregados al público lector en esta colección.              El autor, que ha atendido como crítico  los géneros hiperbreves, considera que este tipo de texto armoniza con los tiempos de una sociedad en perpetuo movimiento donde toda voz literaria tiene que asumir la multiplicidad de registros.  Los textos breves, fragmentarios, se acomodan a la narración de inimaginables episodios de la vida.  El autor se apoya en las teorías de Paul Virilo e Italo Calvino.  En un reciente ensayo Maldonado Acevedo escribía  que "tal parece que el relato breve  llegó para quedarse en la era de la rapidez y  de la liviandad. Se apoya y se sustenta en las características fundamentales de nuestra era que son la concentración y la velocidad.  Se ajusta a espacios de tiempos múltiples, alterando la linealidad narrativa tradicional. Su espacio narrativo arranca atisbos a la nada, casi para crear un mundo en el vacío."Trabajar con textos breves conlleva un intenso juicio, para evitar caer en las simplezas de la literatura banal.  En el ensayo anteriormente citado el propio autor nos dice, hablando del micro relato,  que  la brevedad del género requiere unas exigencias estilísticas y de discurso que se acomoden a los propios reclamos de esa narrativa.  La dificultad  se acentúa en la medida en que el mini relato  se fabrica en los linderos del ensayo breve, del poema breve, del chiste, de la anécdota trivial, del sketch cómico televisivo y hasta del comic.  El minutero y otros relatos está dividido en cuatro secciones que el autor ha llamado laberintos. La primera In verso veritas recoge testimonios sobre el proceso creativo. Son textos que se ubican entre el poema en prosa y el texto de reflexión.  Anticipan una especie de ars poética  y recorrido existencial del autor.  La segunda parte incluye crónicas, unas breves y otras no tan breves, del entorno.  Es el espacio conformado por la memoria con sus aciertos, sus trampas y traiciones.  La tercera parte, titulada Al pié de la página, recoge textos brevísimos caracterizados por su condición de reflexión crítica o metaliteraria.  En esta sección se aborda, como lo han hecho muchos autores, la reescritura de microtextos de autores del canon literario como los son Augusto Monterroso y Julio Cortázar.  La última y cuarta parte recoge, bajo el título de El minutero, unos veinte relatos brevísimos. Aquí los hilos del laberinto se dispersan en un cuerpo narrativo que recorre  los temas  y opciones narrativas más diversas.El minutero y otros laberintos se une a una tradición que desde la última mitad del pasado siglo han cultivado autores como el mexicano Juan José Arreola, el guatemalteco Augusto Monterroso y el argentino Marco Denevi.   Son en definitiva, breves textos que se presentan como un rompecabezas, literario donde se monta la autobiografía como discurso indescifrado de una marginalidad que también ha gozado de sus encantos.  El libro podrá conseguirse en distintas librerías del país.  Ediciones Riobibí está en proceso de editar libros de otros autores de la montaña puertorriqueña.  Ediciones Riobibíriobibi@yahoo.com 787-787-604-6700787-597-8430   

RECUERDOS DE GUILLERMO NÚÑEZ

RECUERDOS DE GUILLERMO NÚÑEZ

 

Conocí a Guillermo Núñez en mis años de escuela superior, cuando fue a hacernos entrega de su libro  Esta voz primera, 1964, a la Escuela Luis Muñoz Rivera, y a hablarnos sobre poesía al curso de Español que nos dictaba ese año el otro gran poeta utuadeño Guillermo Gutiérrez Morales.   Posteriormente compartimos muchas tertulias, lecturas de poemas, discusión de libros y de otros temas en visitas que ocasionalmente me hacía a mi hogar en Campo Alegre de Utuado.

 

Guillermo Núñez fue un poeta íntegro, cabal.  Su poesía está marcada desde el comienzo por amor a su tierra, a su paisaje, a sus montañas, a su gente, su historia  y a su mar.  Es el poeta telúrico por excelencia de las letras puertorriqueñas de la segunda mitad del siglo XX, época que le toco vivir y donde produjo su gran obra, no solo literaria sino también escultórica.  La poesía le brotaba con naturalidad, como si surgiera de un manantial siempre prístino, siempre alegre y rebosante de vitalidad.  Guillermo fue un hombre lleno de vitalidad, de fe, de entusiasmo por su obra y por la de otros.  Su mera presencia comunicaba bondad y tolerancia. 

 

Una buena mirada a la obra literaria de Guillermo Núñez puede darse a través de la excelente antología que le hizo la Dra. Ana Elba Irizarry de Olivero, Antología del Mar, 1964-1996, editorial de la Universidad de Puerto Rico.   Este libro reúne sus poemas en torno al mar, pero también nos da una dimensión abarcadora de la persona del poeta.  Aquí mismo el poeta nos dice haber sido marinero de ríos y quebradas que fue al mar.

 

Cuando vine a tu playa

Yo era un marinero de quebradas y ríos

Por eso mis banastas

Rebosantes de asombro

Cayeron en tus olas.

Al már, pág. 86

 

Ya en un poema anterior titulado Mis heridas nos había definido con poética claridad esa conjunción de hombre de mar y montaña.

 

Yo nací de un quejido

En la virgen montaña

De un quejido de rocas, a un llamado de algas

….

 

Yo llevaba el camino en mis ojos gravado.

Un día olí tu sombra;

Y caí entre tus brazos

Padre mar, esperando.

 

Mis  heridas, página 17, del libro Esta otra voz

 

Guillermo Núñez, como se ha mencionado cada vez que se ha hablado de su poesía, fue una persona autodidacta.  Fue mecánico de automóviles de los  buenos, empresario, gran esposo y jefe de familia, excelente hermano y mejor amigo.  Como todos los campesinos que se van a la gran ciudad, nunca abandonó la imagen de los campos y su gente.  Muchos de sus poemas rescatan al hombre de la tierra en una época cuando el campo fue abandonado como tema y  los escritores se centraron en la ciudad letrada.  Guillermo Núñez retomó el campo, sus paisajes, los sufrimientos del labrador.  Su poesía, vertiginosa y hondamente humana, como la del Neruda que inspiró sus primeros libros, se aleja totalmente del pintoresquismo de poetas que se quedaron cantando las falsas ñoñerías de la vida campesina.  Núñez nos dio una poesía de la tierra existencia, agónica y políticamente comprometida, sin caer en lo panfletario tan querido a tantos poetastros de la patria. 

 

Parte de mi formación literaria fue una larga conversación con dos poetas, Guillermo Núñez y Guillermo Gutiérrez Morales.  Con este, por haber vivido casi toda su vida en Utuado, fue una conversación más continua, más centrada en temas alusivos a la gran literatura de todos los tiempos y la música clásica.  Aunque veía a Guillermo Núñez con menos frecuencia cada encuentro con el poeta telúrico era una celebración.  Cada reunión con el poeta conllevaba una lectura de sus textos inéditos, que incluían extensos decimarios, sonetos y poemas de todo tipo. También un acercamiento a las esculturas en  piedra y mármol que siempre se mantuvo realizando con gran versatilidad y a su afición por la arqueología.  

 

Guillermo Núñez fue un hombre de gran temple. Lo demostró cuando perdió a su primera esposa tras una larga enfermedad.  Lo demostró también cuando en una ocasión, ya adulto fue a conocer a su padre de sangre y, cuando en sus años más recientes, se dedicó en cuerpo y alma, desde una perspectiva evangélica, a visitar enfermos y a ayudarlos con sus experiencias de dolor.  Siempre con su sonrisa, siempre con su afán por servir al prójimo, Guillermo Núñez como ser humano estuvo a la altura de su mejor poesía.

 

Aunque se han escrito varios trabajos, incluso una tesis doctoral, sobre la poesía de Guillermo Núñez, su obra reclama estudios abarcadores que le ubiquen en el sitial que se ganó y que merece como uno de los grandes poetas  puertorriqueños de todos los tiempos.  Entiendo que pronto saldrá parte de su obra inédita, que supera por mucho, en términos de cantidad los libros publicados hasta el presente.

 

Por no estar en Utuado, no pudimos decir adiós al poeta y amigo en su entrega final a la tierra que lo vio nacer. Sirvan estas palabras sin embargo, como un recordatorio para que ni su nombre ni su obra sean olvidados. (En la foto Angel Maldonado Acevedo  y Guillermo Núñez, a la derecha, Foto Héctor Luis Cintrón)

Manos y corazón, mujeres para la historia

Manos y corazón, mujeres para la historia

   Tiene razón la profesora Sandra Enríquez cuando en el prólogo de esta colección dice que estas historias se interceptan con la historia oficial, tal como la conocemos, tal como nos la han enseñado en la escuela. Esta colección de breves ensayos se inserta en la tradición de la nueva historiografía que busca rescatar el lugar de los que han pasado sin historia y asignarle roles, protagónicos o no protagónicos, a los personajes que han  sobrevivido en las memorias, en especial en las memorias de la marginalidad.   En tiempos cuando todo lo que hacemos está marcado por el glamour y el soporte mediático,  los personajes de estas historias nos devuelven la verdadera dimensión y valor de las historias cotidianas.      Yo me he acercado a estas historias con un ojo estrictamente aficionado. He buscado en ellas los resquicios o filones de una tradición que me pertenece, por ser hijo de una madre campesina que recogió café, hiló tabaco, preparó leña para las hogueras y cosió guantes.    Estas historias tienen una gran riqueza, pues nos dan la certidumbre de que la vida de nuestra sociedad se ha construido sobre el trabajo de las mujeres, en las distintas épocas.    Si miramos las historias en su sencillez individual, viendo el cuadro de cada mujer, podemos acercarnos al palpitar de la vida en la formación de muchas familias. Si nos acercamos desde una mirada panorámica, podemos ver estas historias como el conjunto del esfuerzo de nuestras mujeres por construir un mundo que al final de cuentas erigió al varón como protagonista en la mayoría de nuestras historias oficiales. De una u otra forma, estamos ante un mensaje claro.  La mujer del campo puertorriqueño fue, desde los comienzos del pasado siglo y hasta nuestros días, un ente social altamente productivo.  Sus manos forjaron la crianza de los hijos, labraron la tierra, educaron a generaciones y dieron brillo a la cultura a través de sus obras artísticas.  En esta colección brillan los múltiples oficios, a saber: tejedoras, labradoras, recogedoras de café, leñadoras para la preparación de hogueras de carbón vegetal,  despalilladoras y cultivadoras de tabaco, propietarias de pequeñas fincas, artesanas, artistas, maestras, universitarias, líderes revolucionarias, dirigentes comunitarias,  espiritistas y tal vez uno de los más nobles oficios, el de comadronas y curanderas.    También se nos presenta el rol de la mujer emigrante y hasta el de una pescadora en uno de los lagos de la región central. Hay mujeres de épocas pasadas, centenarias, y mujeres jóvenes, en sus treinta.  Tal parece que el coraje, el ahínco, la pasión y la entrega de nuestras mujeres de generaciones pasadas sobrevive todavía en valientes muges que enfrentan los retos de crear su propio entorno económico como agricultoras  o como artistas. La falta de formación académica de muchas de las mujeres atendidas en estas semblanzas está sustituida por una gran imaginación que unida a un estoicismo y a una fortaleza indescriptible, les dan rango de verdaderas heroínas a algunas de estas mujeres. No es fácil criar los hijos, alimentarlos, trabajar en las talas de tabaco mano a mano con los hombres.  Aunque no lo dicen las historias, es posible que detrás del progreso económico de muchos hombres estuviera la tenacidad de una mujer. Así vemos como María  realizaba varias labores en la finca, sembraba habichuelas, maíz, frutos menores además de recoger la hoja del tabaco. Todas estas tareas iban unidas a las domésticas de alimentar, cocinar y criar una familia. P. 63. De una lectura de estos textos se ve cómo la mujer era eje de la producción en todas las épocas.  A medida se iban dando las transformaciones desde el punto de vista social y económico la mujer estaba presente como actor principal en el proceso de producción. Así ocurría en los períodos de la cosecha de café, en el auge del tabaco o de los talleres de costura.  Se muestra así una capacidad de aprendizaje y adaptación de la mujer puertorriqueña, una manera de ajustarse a los tiempos impulsadas por la necesidad de contribuir al bienestar de la familia. Algunas de las mujeres entrevistadas son conocidas por ser ejemplos en la comunidad con historias que han trascendido el plano familiar.  Tal es el caso de doña Chenda Cancel en Utuado, Tinti Deyá en Adjuntas y Lissette Alvarez, cantante y profesora de este colegio.  Otras trascendieron el marco provinciano a través de actos heroicos como lo fue Blanca Canales una de las principales protagonistas del levantamiento nacionalista en Jayuya.   Agradecemos a la profesora Sandra Enríquez el que haya motivado a sus estudiantes a entrar en estas historias.   Estoy seguro de que algunos de ellos serán tocados por ese viaje al seno de las historias familiares.  Es posible que tras este proyecto y la nota que recibirán de la profesora Enríquez alguno que otro retorne por esos caminos.  Esta es una forma de hacer patria, de crecer como individuos y de fortalecer la institución que propicia esos encuentros, la Universidad de Puerto Rico en Utuado.  (Ángel Maldonado Acevedo)

VOLVER A LA POESIA

VOLVER A LA POESIA


 

En esta tarde lluviosa

Podrida como dice un amigo

Tengo que volver a la poesía

A deshojar sus pétalos maduros

Y probar las cenizas

De inocencias marchitadas.

La poesía me ayuda

a amarrarme a este tiempo

y decir que no fue inútil

esta tarde de ausencias

y ventanas cerradas.

HOY NO QUIERO PONER PUNTO FINAL

Hoy voy a rescatar

el largo silencio de mi corazón

y abrirle una trinchera en el poema

para pagar un poco mi deuda en el olvido

y aprender a quererte nuevamente

mientras trazo el silencio en esa calle

que avanza sin destino.

Hoy no quiero poner punto final

a la palabra que nació en tu cuerpo

y que  cubre de llanto la memoria.

Quiero dejarla ir para que vaya

y vuelva de los años rescatada

y nos devuelva un poco la inocencia

que el tiempo nos deshizo.

Quiero dejar abierto este poema

Como súplica al viento

Como trazo sediento de tus ojos

Bajo el árbol aquel donde tejimos

Todo el posible anhelo  y la respuesta

Que el tiempo nos negó.


FERMIN MARENGO, NOVELISTA DE LA TIERRA Y EL EXILIO

Por Angel Maldonado Acevedo

A partir de la década del 50 del pasado siglo la ciudad se convierte en el escenario principal de la narrativa puertorriqueña. Escritores como José Luis González, Emilio Díaz Valcárcel y Pedro Juan Soto, nos descubren el escenario de la ciudad en la emergente era de la industrialización. La inserción del jíbaro en el arrabal urbano y su nostalgia del campo será un tópico recurrente en René Marqués y algunos de los cuentos de Pedro Juan Soto. Los narradores de promociones posteriores a esta generación fundacional de la ciudad letrada nos darán diferentes vertientes de la ciudad. Por otro lado, los cuentos de Abelardo Díaz Alfaro, vendrán a ser el réquiem y responso de la literatura del hombre de campo. El escenario campesino que ha comienzos de este nuevo siglo se ha tornado un escenario semi urbano, ha ocupado la atención de muy pocos escritores. Uno de ellos el utuadeño residente en Río Grande, Fermín Marengo Ríos, lo ha hecho con una estupenda segunda novela, Triste Regreso (Publicaciones Puertorriqueñas, 2004). La novela fue presentada a fines del pasado mes de abril en el Centro de Cultura y Turismo del Municipio de Utuado, en una actividad organizada por el alcalde Alan González y la Oficina de Cultura y Turismo del Municipio de Utuado que dirige la señora Yolanda Rivera.
Toda la montaña estuvo presente en la actividad y tuvo la oportunidad de escuchar y entrevistar al novelista y poeta utuadeño, nacido en el 1940 en el barrio Don Alonso, donde todavía viven muchos de sus familiares.
El también poeta, Fermín Marengo Ríos, cursos sus estudios elementales en Don Alonso y Caniaco. Termino su escuela superior en Arecibo. Vivo muchos años en los Estados Unidos. En la presentación de su novela Triste Regreso aborda el tema de la diáspora puertorriqueña. La novela tiene como escenarios además los barrios de Don Alonso, Dos Bocas, Limón y Caniaco y otros sectores de Utuado. En su mensaje al centenar de utuadeños que se reunieron para escucharlo, hablo de sus vivencias en el bejucal adentro del Barrio don Alonso. Definió el proceso narrativo como un recorrido por la nostalgia, por lo que la novela se convierte en una novela de la construcción del escritor como ser humano, en el periodo de la formación del carácter. Con referencias continuas a su madre, vemos la determinación de la figura femenina en la formación del ser campesino puertorriqueño y su valor ético. El escenario del exilio de los puertorriqueños nos proyecta al boricua trabajador, honesto y luchador, lejos del ser dependiente que se ha mencionado en otros relatos de la diáspora boricua. Marengo Ríos rescata así una imagen positiva del puertorriqueño que triunfa en el solar patrio o en el escenario del exilio y que mantiene a pesar de la distancia geográfica la unidad familiar.

La presentación de Fermín Marengo Ríos en Utuado fue el resultado de los contactos que hizo con el alcalde Alan González Cancel en un viaje que ambos hicieron al desfile de la ciudad de Vineland, New Jersey, donde residen miles de utuadeños y sus descendientes.
Cómo nace la novela en el proceso creativo de Marengo como autor, sobre todo en esta su segunda novela. “Cuando tengo una idea clara hago un resumen de lo que tengo en mente, creo los personajes, escribo la idea central y lo voy elaborando. Mi tiempo productivo es de 4:30 a 7 de la mañana los siete días de la semana”.

¿Cómo nació su vocación de escritor?

Me estimuló y ayudó a mi formación cuando me uní a un grupo de poetas y escritores que se reunía en Fajardo bajo la dirección de la profesora Gloria Vidal de Arbó. Ella nos despertó la idea de desempolvar lo que teníamos escrito y hacerlo en forma que perdurara. Teníamos una vocación que comenzamos a explotar.

Seleccione la novela porque me permite las vivencias muy ricas de una familia del campo, una vida de muchas limitaciones. Los cambios que se generan en la población, la diáspora, el haber estudiado después de adulto, casado y con tres hijos y haber buscado la superación como ser humano y como intelectual. Creo que llevo un mensaje que motive a otros con limitaciones en la vida.

¿Cuáles son los planes futuros de este novelista de la ciudad del Viví?

Tengo unos 30 cuentos costumbristas sin publicar. Viene una segunda parte de mujer de pura casta y luego sacar libros de cuentos de maleza adentro.

Sobre la literatura del temas campesinos o jíbaros.

“Las ciudades grandes se formaron de gente pobre, del jíbaro, de gente simple, sin más metas que el buscar el pan de cada día. Hemos logrado que se creen ciudades con esa base. Hay mucha riqueza en nuestra vida de campo, mucha historia y mucho que la gente debe conocer. Es la experiencia que he vivido”.

“En mas de una ocasión me han dicho que Mujer de pura casta es un buen texto para llevar al cine. Hay suficiente historia y vivencias apropiadas para una película que permitiría al publico apreciar lo es y ha sido el jíbaro que nunca muere”.

“Javier Heredia, critico y amigo de Marengo Ríos nos dijo que “Fermín plasma unas vivencias, que representan una vivencia colectiva de generaciones de puertorriqueños, todo presentado con brillo y sencillez. Cuando uno empieza a leer a Fermín en su prosa o en sus versos uno aprende a conocerse mejor como puertorriqueño.”

“Fermín Marengo Ríos, de acuerdo a Heredia, le da continuidad a escritores como Abelardo Díaz Alfaro, pero imágenes del jíbaro transplantado a la ciudad. Logra presentar unas ideas en el campo social y político. A esos efectos interviene el propio Fermín al ver el Puerto Rico de hoy. “En total deterioro, alejándose de sus valores, el resultado de la diásporo, el abandono del campo. Después de cinco o seis generaciones vemos la perdida de la identidad, no sabemos lo que somos ni sabemos a donde vamos. Si alguien despierta de este letargo y busca lo que hemos perdido, si alguien abriera una brecha en este laberinto de deterioró quizás tendríamos una esperanza de una sociedad mas responsable y mas seria”.
Invitamos a los lectores a acercarse a este creador de profunda raigambre boricua. A su vez felicitamos a la administración municipal por el reconocimiento a uno de los auténticos valores de nuestro pueblo como lo es Fermín Marengo Ríos

CELEBRAN LA POESIA EN UTUADO

Por Ángel Maldonado Acevedo

Con motivo de la presentación del libro Panorama de la poesía en Utuado (Ediciones Nueva Provincia, 2004) del historiador Rubén Maldonado Jiménez, más de un centenar de personas se reunieron el pasado mes de marzo para escuchar al sacerdote jesuita e historiador Fernando Picó hablar de los logros del libro que recoge lo mejor de la producción poética de la Ciudad del viví en el pasado siglo.
En su ponencia el Doctor Fernando Picó puso de perspectiva el valor de la antología como selección de tendencias, temas y preocupaciones que ocupó la inspiración de los hijos de esta ciudad y de aquellos que vivieron o han vivido muchos años en nuestros campos. De acuerdo al conocido historiador, que ha dedicado por lo menos tres libros a la historia de Utuado “los últimos cien años de la vida utuadeña están presentes en este libro, tanto de maneras directas y explícitas, como en términos soslayados”. De esta manera, nos dice Picó temas como el paisaje, el patriotismo, la precariedad de la vida, el encanto de las ocasiones familiares, el atisbo de Dios, la fascinación con lo exótico y el amor, están presentes como temas de la poesía escrita en Utuado. Así, cada generación escribe a su modo, con sus propios estilos y formas, aquellos temas que hermanan a la ciudad con el país.

El libro editado por Rubén Maldonado Jiménez contiene trabajos poéticos de 25 poetas que nacieron o han vivido por largas épocas en la ciudad de Utuado. Rescata, además, trabajos que son difíciles de encontrar de poetas como Pedro Carrasquillo, Ramón Juliá Marín, Jesús María Lago y Gonzalo Jusino. Entre los contemporáneos se encuentran, de los nacidos en el entorno, Guillermo Núñez, Guillermo Gutiérrez, Sadí Orisini Luiggi, Daisy López Nunci, Ángel Maldonado Acevedo, Luis Cortés Collazo, Pedro Enrique Puig y Mario Rosado Aquino. De los que vivieron y han produjeron parte importante de sus obras literarias al rumor de las aguas del Viví, se dan cita Etnairis Rivera y Antonio Ramírez Córdova, éstos allegados a Utuado por vía de la Universidad de Puerto Rico y su recinto en esta ciudad. También el poeta lareño Gaspar Gerena Bras que vivió muchos años en Utuado. El compartir en estas tierras montañosas les acredita como partícipes en ese espacio para el fermento literario de hijos y huéspedes, como señala acertadamente el Dr. Reynaldo Marcos Padua en el prólogo.

Los ambientes provincianos producen, de tiempo en tiempo, voces que se apagan y textos que quedan escondidos en las pequeñas revistas, los anuarios de fiestas patronales, publicaciones escolares de escasa circulación y hasta tertulias que vieron pasar los mejores días y en las que alguien tradujo sus emociones en versos que se pudieron olvidar para siempre. A esas fuentes también ha acudido el trabajo generoso de Maldonado Jiménez para rescatar textos poéticos que de otro modo hubieran caído en un olvido inexorable. De ahí que la antología también incluya una sección con trabajos de 17 “repentistas, verseros y cultores esporádicos” del verso en recónditas trastiendas y apagadas tertulias de los ambientes provincianos utuadeños.

El libro cuenta con un prólogo del Dr. Reynaldo Marcos Padua, poeta, novelista crítico literario y profesor del Recinto de Cayey de la Universidad de Puerto Rico. Panorama de la Poesía en Utuado es, según su autor, una antología selectiva y no crítica de la poesía creada en Utuado en el Siglo XX. Es la más completa antología sobre poetas de Utuado. La más reciente obra de este tipo fue publicada en el 1990 por la profesora Rosa Hilda González bajo el título de Colectivo de poesía utuadeña.
En los actos de presentación se dieron cita algunos de los principales poetas representados en el Panorama de la poesía en Utuado, entre ellos Guillermo Gutiérrez Morales, Guillermo Núñez, Luis Cortés Collazo y Pedro Enrique Puig, quienes leyeron algunos de sus versos. Al acto se acercaron personalidades del mundo literario como el poeta y pintor Ernesto Álvarez, quien hizo los dibujos de la portada del libro así como del mundo académico e intelectual, así como personas vinculadas a la cultura de varios recintos de la Universidad de Puerto Rico, de la Universidad del Este y de la Universidad Interamericana.
La parte musical de la actividad contó con la participación de tres distinguidos utuadeños. Dos de ellos, los hermanos Jaime y José Puig Hernández, deleitaron al público con hermosas canciones de su propia inspiración lo que nos habla positivamente del legado musical utuadeño no ha perecido del todo. Ambos hermanos merecen ser escuchados nuevamente por nuestro público. El tercer invitado, el industrial Radamés Cordero, nos interpretó varias canciones de su inagotable repertorio en el género del filin. Dos utuadeños del patio, Tito Forestier y Manuel Maldonado, también deleitaron al público en esa exquisita noche de fervor por la cultura de los utuadeños. En su conjunto, tanto los participantes como los espectadores del evento demostraron que el amor por la poesía no ha muerto, que se mantiene vivo a pesar de las repetidas consignas de su muerte.

A CELEBRAR LOS POETAS DEL VIVI

Los poetas de Utuado y aquellos que aunque no nacieron en este pueblo, han compartido por años el rumor cristalino del Río Viví y las nieblas mañaneras de sus colinas y montañas tendrán su día especial el viernes, 18 de marzo de 2005. Poetas del ayer y contemporáneos, vivos y muertos, aedas de abundante producción y aquellos que han transitado con la levedad de los celajes por el encanto de la poesía, se encontrarán con motivo de la presentación del libro Panorama General de la Poesía en Utuado, que ha editado con esfuerzo y generosidad el Dr. Rubén Maldonado Jiménez, historiador utuadeño y profesor de la Facultad de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico en su recinto de Río Piedras.
Panorama General de la Poesía en Utuado será presentado por el Dr. Fernando Picó, historiador que ha dedicado sus mejores páginas y largas horas al estudio de la historia utuadeña, en el Centro de Cultura y Turismo de la Ciudad del Viví. El libro contiene trabajos poéticos de 25 poetas que nacieron o han vivido por largas épocas en la ciudad de Utuado. Rescata, además, trabajos inencontrables de poetas como Pedro Carrasquillo, Ramón Juliá Marín, Jesús María Lago y Gonzaloz Jusino. Entre los contemporáneos se encuentran, de los nacidos en el entorno, Guillermo Núñez, Guillermo Gutiérrez, Sadí Orisini Luiggi, Daisy López Nunci, Ángel Maldonado Acevedo, Luis Cortés Collazo y Mario Rosado Aquino. De los que vivieron y han produjeron parte importante de sus obras literarias al rumor de las aguas del Viví, se dan cita Etnairis Rivera y Antonio Ramírez Córdova, éstos allegados a Utuado por vía de la Universidad de Puerto Rico y su recinto en esta ciudad. También el poeta lareño Gaspar Gerena Bras que vivió muchos años en Utuado. El compartir en estas tierras montañosas les acredita como partícipes en ese espacio para el fermento literario de hijos y huéspedes, como señala acertadamente el Dr. Reynaldo Marcos Padua en el prólogo.
Los ambientes provincianos producen, de tiempo en tiempo, voces que se apagan y textos que quedan escondidos en las pequeñas revistas, los anuarios de fiestas patronales, publicaciones escolares de escasa circulación y hasta tertulias que vieron pasar los mejores días y en las que alguien tradujo sus emociones en versos que se pudieron olvidar para siempre. A esas fuentes también ha acudido el trabajo generoso de Maldonado Jiménez para rescatar textos poéticos que de otro modo hubieran caído en un olvido inexorable. De ahí que la antología, además de presentarnos una muestra bastante representativa de 25 poetas, incluya una sección con trabajos de 17 “repentistas, verseros y cultores esporádicos” del verso en recónditas trastiendas y apagadas tertulias de los ambientes provincianos utuadeños.
El libro que se presentará la noche del 18 de marzo, cuenta con un prólogo del Dr. Reynaldo Marcos Padua, poeta, novelista crítico literario y profesor del Recinto de Cayey de la Universidad de Puerto Rico. Panorama de la Poesía en Utuado es, según su autor, una antología selectiva y no crítica de la poesía creada en Utuado en el Siglo XX. Es la más completa antología sobre poetas de Utuado. La más reciente obra de este tipo fue publicada en el 1990 por la profesora Rosa Hilda González bajo el título de Colectivo de poesía utuadeña.
Todos los amantes de las letras y la historia están invitados a compartir esa noche del 18 de marzo, en el restaurado edificio de la antigua despalilladora de tabaco, que hoy es la acogedora sala de actividades culturales en el Municipio de Utuado. Compartiremos una buena noche de poesía, canciones y anécdotas. (Angel Maldonado Acevedo, Oficina de Comunicaciones, UPR Utuado)

EL CARIBE SE DA CITA EN UPR UTUADO

Dos eventos científicos y académicos de singular importancia tendrán lugar los días del 22 al 25 de febrero en la Universidad de Puerto Rico en Utuado. En ambos eventos se tratarán los temas de la biodiversidad y el desarrollo sustentable desde una perspectiva académica multidisciplinaria. Expertos de Puerto Rico y del área del Caribe se darán cita en el recinto utuadeño para exponer y debatir sobre estos temas y su vinculación con las sociedades caribeñas, su historia y sus relaciones con el ambiente.

Este encuentro de intelectuales de Puerto Rico y el Caribe promete un rico entrecruce de disciplinas, informó el Dr. César Cordero Montalvo, Rector de UPR Utuado. “Ambos asuntos centrales son pertinentes, no sólo a nuestro esfuerzo académico en curso, sino también a largo plazo de la agenda de la región central del país”, argumentó el rector utuadeño, señalando, además, que esta región tiene mucho que encontrar de sí misma y de su futuro en una ponderación seria de la biodiversidad y la sustentabilidad.

Se trata del X Simposio de Ciencias Naturales que bajo el tema de “Desarrollo sustentable y Manejo de la Biodiversidad en el Caribe” organiza el Departamento de Ciencias Naturales de UPR Utuado bajo la coordinación de la Dra. Yolanda Salvá.

El otro evento es la Sétima Jornada Atlantea de Afirmación de Estudios Caribeños y EnRed…o que organiza, con el auspicio de la organización ATLANTEA, la profesora Iris Mercado, también de UPR Utuado.

La temática de ambos eventos toca aspectos comunes y particulares en el Panel “Desarrollo sustentable y manejo de la biodiversidad en el Caribe” a llevarse a cabo el miércoles, 23 de febrero durante todo el día. Entre los temas a abarcarse en este Panel en particular están el del Corredor ecológico mesoamericano, a cargo de la profesora Cecilia Elizondo de México. Otras figuras que depondrán en dicho panel lo son el Ingeniero Alexis Massol, del Taller de Arte y Cultura de Adjuntas, el Dr. Ariel Lugo, de Tropical Forestry Puerto Rico, la Dra. Oris Sanjur, del Instituto Smithoniano en Panamá. El panel será moderado por la Dra. Yolanda Salvá, de UPR Utuado.

Todas las ponencias y discusiones se celebrarán en el Salón de Actividades El Bohío del recinto utuadeño. Académicos y expertos, ofrecerán ponencias sobre un amplio conjunto de temas que giran en torno a asuntos como el manejo de ambientes, el desarrollo sustentable, la educación en redes y las relaciones entre ambiente y sociedad.

Además de los expertos invitados, provenientes de México y Panamá, invitados de la organización ATLANTEA, tendrán destacada participación algunos académicos de los distintos recintos de la Universidad de Puerto Rico que por décadas han estudiado los temas del entorno caribeño. La variedad de los temas a tratarse y la competencia profesional y académica de los deponentes nos permiten asegurar un beneficio extraordinario para los maestros y estudiantes que se den cita esos tres días en el recinto utuadeño, aseguró el Cordero Montalvo.

Se aneja el Programa de Actividades con los horarios y deponentes. Las personas interesadas en obtener más información pueden comunicarse con las organizadoras: Prof.. Iris Mercado, 787 894 2828, extensión 2241 y Dra. Yolanda Salvá, al 787 894-2828, extensión 2236.

TESTIMONIOS DEL POETA

Por: Yasmín Porrata Morán

Desde que tiene uso de razón ha estado unido a las letras con unos lazos tan fuertes que no podrán romperse jamás. Es tanto así que su comienzo dentro del mundo de las comunicaciones, donde se ha destacado por más de 20 años, surge de su amor por la literatura. Ante la consabida pregunta: “¿cómo comenzó todo?”, sus ojos de mirar sereno se pierden en la lejanía y parece transportarse a otra época. “Comienzo (en las comunicaciones) en la Escuela Superior de Utuado donde participé de un primer grupo de lectura. De ahí surgió la publicación de un periódico llamado El vocero estudiantil.”
El poder expresar ideas de un modo diferente que sentó pautas, ser ingenioso y distinto han sido su norte en el camino a través de este mundo informático. “Trabajé varios años en los Cuerpos de paz (Peace Corps) y aprendí muchas cosas que estimularon en mí otros intereses.” Para la década del 70 estaba en Utuado desempleado hasta que don Benito Martínez, para ese tiempo dueño de WUPR, Éxitos 1530, la única emisora radial utuadeña, lo llamó para hacer un programa. “Hice uno de noticias que duró dos años. Luego estuve siete u ocho (años) más en la emisora.” Su voz fuerte y decidida nos levantaba temprano toditas las mañanas para ir a la escuela puesto que condujo un programa matutino de noticias y entrevistas. “Me he mantenido en el periodismo entrando y saliendo. También trabajé por mi cuenta en Prensa Asociada (AP, por sus siglas en inglés) por cinco años. A las tres o cuatro de la mañana ya estaba en el Cuartel (de policía), recopilaba noticias y a las 5:30 de la mañana ya dictaba por teléfono más de seis”, comenta.
Todo no ha sido radio en la vida de Ángel Maldonado. También incursionó en el periodismo escrito. Se destacó en el rotativo Visión de Mayagüez y ocasionalmente recibe asignaciones de Luis Curbelo, dueño del informativo arecibeño Agrotemas. Su talento y el don que posee para expresarse con claridad también son apreciados por sus compueblanos. Por lo tanto, cuando Aminadab (Ami) Lugo González, periodista radial de nuestro pueblo quiso fundar un rotativo local, lo buscó. “Le ayudé a Ami dentro de Crónica de la Montaña.” Lamentablemente el proyecto solamente duró un año.
En estos momentos se destaca dentro de Correo de la Montaña, un informativo regional que cubre noticias y eventos de la zona central de la Isla. Allí es redactor, artista gráfico, diseña anuncios... lo abarca todo. “Hace más de un año y medio Rafy Juarbe y yo montamos este periódico. Surgió (la idea) de una urgencia que hay de comunicar unos problemas utuadeños y de la montaña, de manifestarlos por escrito, de que queden como testimonio.” La idea del nombre de este periódico fue sugerencia de su amigo Juarbe, quien tomó como modelo al famoso periódico italiano Il corriere della sera (El correo de la tarde). En estos momentos sus funciones dentro de este rotativo cambiarán puesto que adquirió otros dueños. “Antes lo hacía todo yo desde mi casa. Ahora será más formal, la redacción de un lado y la producción y mercadeo del otro.” Sin embargo, aún cuando se alteren algunos formatos confía en que los residentes de la zona central sigan sintiéndose identificados con el mismo. “A la gente le gusta, lo aprecian y están pendientes de que salga.”
El periodismo noticioso, aunque es el que más vigencia tiene en nuestra área geográfica, “aquí no es un medio para vivir”, indica en un dejo de tristeza. No obstante, lo practica y lo hará siempre aún cuando su sueño es ser otro tipo de reportero. “Hacer periodismo cultural, reseñas de libros, de exposiciones de arte, entrevistar a artistas... eso es lo que me gustaría hacer, pero en Puerto Rico no hay mucho espacio para eso. Sí lo hay para el periodismo farandulero que la gente lo confunde con cultura.” Ya probó el dulce sabor de hacer este tipo de escrito pues fue el creador de Arcadiana. “Fue una de las primeras revistas literarias puertorriqueñas en la red (cibernética). El Nuevo Día la seleccionó como una de las mejores revistas literarias de Puerto Rico”, expresa con profundo orgullo.
A pesar de que por más de 20 años ha hecho labores periodísticas y de relaciones públicas, el motor que mueve su vida siempre ha sido la literatura, en especial, la poesía. Contrario a otros que ven este género como un pasatiempo, para Ángel es su verdadera vocación. “Nunca será un pasatiempo, nunca. Es hasta doloroso leerla, escribirla. Para mí es el género más difícil por ser el más íntimo, menos social y que mejor traduce ese tránsito del hombre entre ángel y demonio, entre lo claro y lo oscuro, entre lo perverso y lo sano”, filosofa. Añade: “La poesía tiene la virtud de ser lo más puro dentro de la literatura porque no depende de las leyes del mercado. Nadie escribe poesía para vivir”.
Como poeta, ha sido reconocido dentro y fuera de Puerto Rico. Ha recibido galardones en Brasil y en España. “Precisamente en España, gané un premio. En Boston van a incluir un poema mío en una antología internacional de poemas de amor. También dos veces me han dado premios en certámenes del Ateneo de Ponce”, comenta con sencillez. Escribir poesía es su mayor satisfacción y lo hace desde sus años de adolescente en la escuela superior. “Publiqué en Guajana, revista literaria de la época del 60. Luego en Ventana, dirigida por José Luis Vega. Hace como cinco años la Revista de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico publicó un libro mío que ahora también está en internet. Mis publicaciones están dispersas en obras en España y Latinoamérica.”
Habla con profundo entusiasmo sobre El país de los tuertos, revista de humor negro, creada por él y los también poetas Reynaldo Marcos Padua y Salvador Villanueva. “Rompía con la tradición de las cosas bellas para cantar lo oscuro, hablar de lo soez y lo misterioso. Atrajo el interés de escritores que hoy son muy reconocidos como Luis López Nieves, Olga Nolla y Rosario Ferré quienes publicaron también en nuestra revista.”
En estos momentos este incansable creador labora como Oficial de Comunicaciones a la vez que dirige la Oficina de Ex alumnos e Intercambio estudiantil dentro de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Utuado. Desde allí también promueve en los más jóvenes el amor por la literatura. Por eso no pudo negarse cuando lo exhortaron a formar parte de un nuevo movimiento estudiantil. “Estoy prejuiciado a favor de los que leen. Con los estudiantes fundamos la asociación Escritores al desnudo. Soy su consejero. Ya celebramos una lectura de poesía y se llenó.” A la misma también asistió gente de la comunidad. “Quiero imponer en esta universidad una costumbre muy buena que se hace en el Jardín Botánico, Ecocultura, que lleva poesía, música y literatura al aire libre.” Áreas verdes para escenificar este intercambio cultural es lo que le sobra al recinto utuadeño puesto que cuenta con 118 cuerdas de terreno.
En el plano personal, sus planes inmediatos son dar los últimos toques a su libro de poemas, Viaje desde el olvido y a uno de cuentos, El minutero y otros microrelatos que espera publicar este año. “Tengo como siete u ocho libros de cuentos, ensayos y poesía. Quiero publicar mucho trabajo que tengo disperso. También pienso adaptar un cuento a una obra teatral. Esto me lo encomendó Pedrito Santaliz.”
Maldonado también ha estado vinculado al cine. Para la década del 80 fue el responsable de elegir el texto que se iba a adaptar a guión para un proyecto del productor chileno-canadiense Jorge Fajardo. De esa unión salió la película Le père Betanzos (1984), adaptación de un cuento de Vicente Palés Matos. Trata sobre una leyenda indígena. Fue filmada totalmente en Utuado donde hubo la fusión de utuadeños sin experiencia en la actuación como mi abuelo, José Antonio Morán, hasta actores de renombre como Vicente Castro. La película se exhibió en Utuado, en WIPR ahora TUTV Canal 6, en Canadá y en Europa. Fajardo también ha hecho películas en China por lo que es un honor que haya elegido a la Ciudad del Viví como uno de los escenarios para realizar sus obras.
Como si todo lo anterior no fuese suficiente, Ángel ha incursionado en la redacción de guiones de cine. “Es un género que me gustaría explorar más a fondo.”
Una vez concluidas estas palabras, su mirada se detiene en un punto en el infinito y permanece callado por unos instantes. ¿Quién sabe? Tal vez concebía un nuevo proyecto literario. Así es este incansable utuadeño: trabajador, polifacético, aventurero, de mirar sereno y voz grave, para quien la curiosidad literaria y el amor por todas las manifestaciones del arte no tiene límites. “La poesía y la literatura en general son para mí una terapia necesaria, parte de la vida.” /La autora es periodista puertorriqueña. Tomado del periódico El Informador Utuadeño, como parte de la Tesis de Maestría en Periodismo en la Universidad del Sagrado Corazón, San Juan, Puerto Rico.

POEMA DE AMOR BAJO LA LLUVIA

Poema de amor bajo la lluvia:
agua del cielo lava los pecados.

Vientos de Cambio: Memorias de Rafael Hernández Colón

Por Ángel Maldonado Acevedo

El período de mediado de los años 60 y comienzos del 1979 estuvo marcado por episodios, personas y realidades que marcaron profundos cambios en todo el mundo. Revuelta estudiantil, radicalismo de la lucha independentista, mayor conciencia por el deterioro y la destrucción del ambiente y la pérdida hegemónica de algunos poderes políticos. El clima social de Puerto Rico vivió acontecimientos como los citados, pero el fenómeno que ha tenido un efecto mayor en la vida política ha sido, sin dudas, el fin de la era de Luis Muñoz Marín y la pérdida de la hegemonía del PPD como partido que controló el poder en el país desde comienzos de la década de los años 1940. Hubo ciertamente vientos de cambio en ese Puerto Rico en el cual entra Rafael Hernández Colón como uno de lo principales protagonistas de nuestra historia contemporánea. Vientos de cambio, es el testimonio de ese hombre, sus luchas, sus esperanzas, su ascenso al poder y sus frustraciones. Es un relato ameno, escrito con una voluntad de realismo y de decir toda la verdad, matizada con muchas citas y recuerdos, por personajes que entran y salen de la escena política, por un mundo de hegemonía que se derrumba y el nacimiento de nuevas formas de hacer política. Es una lectura grata, además de aleccionadora.

Vientos de cambio recoge la entrada a la vida pública en 1964 hasta el 1972 cuando fue electo a la gobernación de Puerto Rico en en el primero de sus tres cuatrienios. Es un período de cambios significativos en Puerto Rico que ocurren paralelamente a las grandes transformaciones sociales que se estaban dando tanto en el mundo europeo como americano.

El libro es también el camino en ascenso de un joven político en el período más difícil de su partido, el Partido Popular Democrático. Rafael Hernández Colón escribe unas memorias con sencillez, marcadas por signos de honestidad. Son las historias de un hombre y de una época con los protagonistas y antagonistas que construyeron el Puerto Rico de esa época. Esta búsqueda de la verdad obliga al memorialista a hacer continua referencia a los textos, memorias, artículos periodísticos, anécdotas y documentos públicos y privados de los anos entre 1964 y 1972, que fueron,como hemos dicho, los más difíciles del Partido Popular Democrático.
La lectura de Vientos de Cambo nos permite asistir al nacimiento de un líder en los momentos en que Luis Muño Marín decide dejar el liderato y sustituirlo por el de Roberto Sánchez Vilella. Son los momentos cuando ocurre la gran división en el seno del PPD, cisma que produce el n nacimiento del Partido del Pueblo y la posterior derrota del PPD en el 1968. Vemos en ese período como RHC se va desarrollando como líder, asumiendo roles cada vez más protagónicos en la actividad política y gubernamental.
Una característica de estas memorias es el intento de fidelidad a la narración de los acontecimientos y eventos. De ahí que el memorialista cite continuamente y con profusión documentos de la época. Esa intencionalidad de fidelidad a los hechos es uno de los valores del libro. Hernández Colón ilustra el camino, a veces difícil y tortuoso del status político de Puerto Rico reafirmando que como puertorriqueño su preocupación funamenbtal ha sido la cuestión del status (p. 21).
La travesía política de los años que van de 1964 a 1972 fue una difícil que contribuyó a la formación política del ex gobernador. Esto tiene especial importancia en el cuatrienio de 1968 a 1971, cuando luego de la división del PPD, Hernández Colón es electo presidente del Senado de Puerto Rico y se enfrenta a la difícil tarea de darle sentido de cogobierno a un país gobernado por el recién creado Partido Nuevo Progresista. Como Presidente del Senado y como principal dirigente de la oposición RHC tuvo que establecer políticas de colaboración o co gobierno a la vez que representar la oposición política. Rafael Hernández Colón transitó ese período con mucha sabiduría, a pesar de su juventud. Tal vez su elocuente pragmatismo y su fe, permitieron que se aprobaran por el Senado de Puerto Rico, a pesar de los continuos conflictos, la legislación de carácter social que presentó el Gobernador Ferré. Medidas relacionadas con el ambiente (la Junta de Calidad Ambiental,, el Departamento de Recursos Naturales, la protección de las Artes el Centro de Bellas Artes, fueron producto del consenso que auspició la minoría del PPD desde el Senado, bajo la Presidencia de Hernández Colón.
Hernández Colón se proyecta en sus memorias como un líder pragmático, en las huellas de su maestro don Luis Muñoz Marín. Sus actos políticos desde la presidencia del Senado y líder de la oposición política no le impiden caminar hacia un difícil consenso con el gobierno de Ferré en lo que llama “el descargue responsable de las obligaciones del Senado”. Hernández Colón expone como uno de los logros de lo que llama el cogobierno, el hecho de que el hecho de que el Senado aprobara el 92.5 por ciento de las medidas dirigidas al funcionamiento del gobierno, incluyendo todos sus presupuestos así como el 94 por ciento de los nombramientos envidos por Luis A. Ferré. Esto dice contrastaba con la aprobación en la Cámara de Representantes de sólo 33 por ciento de las medidas del Senado.
Otra faceta que brilla en las memorias de Hernández Colón es su faceta de dirigente político partidista. La campaña del PPD que precedió a las elecciones de 1972 fue una joya de estrategia política. El sentido común, la sabiduría, la fe y el reclutamiento de mentes brillantes para implementar una campaña política en todas sus dimensiones tal vez no se hayan repetido en el PPD. La campaña que llevó a Hernández Colón fue una verdadera cruzada donde el PPD se enfrentó a un gobierno que por vez primera incursionó en las llamadas campañas negativas y en el uso intensivo de la radio y televisión como instrumentos de campaña. La respuesta dada por el PPD y sus estrategas a la campaña de 1972 tiene rasgos de creatividad que podrían servir de manual a algunos estrategas de la Pava hoy día. Así lo asegura Hernández Colón cuando dice que “de mis cinco campañas para la gobernación, la del 72 fue la mejuor. En ella se utilizaron con mucha efectividad, todos los métodos tradicionales de hacer campañas políticas” a la vez de utilizarse los nuevos métodos como las encuestas políticas para elaborar la estrategia de medios, el uso intenso de la televisión, la película documental y la asesoría de profesionales de campaña”. (Pág. 397)

Vientos de cambio es un libro fundamental para conocer la historia política de un período de nuestra historia que se caracterizó por la pérdida de la hegemonía del PPD y la consecuente entrada a un período de nuestra historia de la alternancia bipartidista. El período marca también, y así lo documenta Hernández Colón, la entrada de nuevas técnicas de realizar campañas políticas en base de encuestas, y otros instrumentos para tomar el pulso a la realidad del país. Es también el período donde la radio y la televisión sustituyen a los periódicos como portadores de nuevas formas de propaganda, incluyendo los anuncios de tipo negativo, que hoy, a la altura de la presente campaña electoral son cosa habitual. Hernández Colón narra varios episodios en los que fue víctima de ese tipo de campaña y de anuncios y cómo tuvo que acudir, también a los medios radiales y televisivos para responder a los mismos.
Dejamos al lado en esta breve reseña el candente asunto del status político, la lucha por la salida de la Marina de Guerra de Culebra y el comienzo de la estrecha relación entre la clase política local y los partidos nacionales de los Estados Unidos. Hemos dejando a un lado los comentarios que hace Hernández Colón, aunque sin profundizar o debatir su alcance, del impacto de la dependencia de los programas de bienestar social federales en la política del país.
Uno puede leer un libro por muchas razones: la curiosidad histórica, el personaje, para entender el presente. Esta última razón tiene un gran peso para el lector más joven que pueda desconocer de donde surgieron los vientos que agitan nuestras presentes tempestades políticas. Una lectura de la obra le ayudaría grandemente a comprender muchos eventos del Puerto Rico de comienzos del siglo XXI.
Vientos de Cambio: Memorias de Rafael Hernández Colón ha sido publicado por la Fundación Hernández Colón.


Vientos de Cambio

EL HILO DE TU LUZ

Tus versos redimen el tiempo de la palabra, invitan al fecundo suceso del amor, forjan su entrega sobre mares furibundos y entran a la proa de mi barco abandonado. Tus versos me transitan. Los escucho en el susurro de mis brisas marinas, sobre las frágiles espumas que contienen mi tiempo.
Estoy en tu palabra como en la nave más segura. Cuando lleguen los días grises a estas orillas tu memoria será mi bálsamo. Mientras llegan esos días sabré que estamos en el Tiempo de la Palabra que nos convierte en amorosos pasajeros. Iré como Ulises de sueño acercándome a tus orillas, a tus estaciones inexorables. Espero siempre el hilo que teje tu luz para seguir hacia el futuro, siempre tuyo.

Bajo la Luna

Recorro esta noche tropical mientras advierto tu celaje en el claroscuro. Estás por ahí rondando la memoria. Tu tránsito me conmueve y más que nada alimenta mis silencios y desvaríos. Aunque no te dejas ver se que me rondas. Los celajes de tus cabellos, tus olores, juegan en la brisa nocturna, se extienden como una madeja que también voy hilando hasta perderme como un niño enamorado en su laberinto. Buenas noches Luna, no te vayas nunca.

Luna de septiembre

Septiembre es mes de lluvias y de espacios cerrados. Por septiembre paseamos mojados y felices de encontrar que la vida nos juega a los olvidos. Las mañanas se tornan en cansancio anticipado y las tardes, lechosas y sonámbulas nos exigen mutismo.

Septiembre juega a ser como otros meses, pero su carga de aguaceros ciclónicos despierta en nuestra piel primitivos encuentros con los rincones húmedos.

Septiembre sin salidas revisando ideas viejas, sacudiendo modorras otoñales y tratando el olvido de un verano exitoso que quemó en ciertas playas todas sus osadías.

Septiembre viejo y siempre renovado como un amigo pródigo que regresa a la casa.

Su capa y su paraguas colgando afuera en el balcón, tan viejo y distraído como el año pasado.

Su pasión por contar crónicas de otros sitios mientras pide descanso y buen vino.

Septiembre generoso que nos encuentra encerrado sumando cuentas viejas que habíamos olvidado.

Cómo nos juega el tiempo su dócil balanceo para ponernos viejos mirando por las rejas las voces que se fugan, los cuerpos que abatidos refugian su cansancio en prisiones domésticas.

No es verdad no estamos abatidos. Somos nosotros mismos, más viejos pero intrépidos todavía, pensando que la lluvia es tiempo de silencios, de mirar hacia adentro, de encontrar fogonazos de luz allí donde las sombras erigen sus crepúsculos.

Pensando que este día se apagará también en algún minuto que estemos distraídos pesando nuestras culpas por vivir tan distantes de las expectativas.

Septiembre y tú que llegas, Luna, para quedarte.


Luna de septiembre

ISLA DEL ENCANTO

Ha sido una temporada lluviosa en mi isla. Entre las noticias de fuertes aguaceros, tapones en las ciudadades, inundaciones y asesinatos, la primavera comienza a tejer el verde más esplendoroso del trópico. Ese verdor que sube de valles a colinas, que entra en los pueblos por las enredaderas de sus vecindarios de todo tipo,provee una insólita apariencia de tranquilidad. En esta Isla del Encanto, como le llamó no se qué campaña de publicidad hace muchos años, el verdor, el agua y las intensas brisas marinas contribuyen a una felicidad inagotable, que no cae vencida por las noticias de tragedias que ocurren diariamente. Diríamos que somos un pueblo feliz. Un pueblo que trabaja para celebrar, que vive hoy planificando la fiesta de mañana y que convierte a la víspera de la fiesta en la más grande celebración. "Serán las rémoras del colonialismo", dirán algunos. Hasta en los velorios se celebra. En fin, no hay quien detenga esa propensión a ser felices, aunque estemos embrollados como ciudadanos, desempleados, en espera de noticias tristes. Siempre, por algún rincón del alma colectiva, entrará esa brisa que nos arropará con su encanto. Entonces llamaremos a unos cuantos amigos o conocidos de los más cercanos y formaremos, en cualquier lugar y tiempo, la fiesta que nunca habíamos planificado. Porque somos así, felices, satisfechos, consumidores paranoicos y siempre estamos dispuestos para la celebración, sin pensar en el mañana.